El tratamiento fiscal de las empresas internacionales se encuentra en permanente proceso de transformación. En términos globales, los países compiten por atraer nuevas inversiones. La reducción de tasas impositivas nominales y las ocasionales quiebras económicas, aumentan la presión sobre las empresas multinacionales, que deben superar inspecciones fiscales y optimizar su planeación fiscal bajo un contexto internacional. Sin embargo, con ello surgen también nuevas oportunidades. En ambos casos, los especialistas en planeación fiscal internacional son un colaborador imprescindible para afrontar estos obstáculos para las empresas.

Salvar escollos fiscales

La actividad empresarial en un único país ya está de por sí marcada por complicadas normas fiscales. Las empresas que operan en varios países tienen que afrontar este reto. Cualquier modificación de normas o procesos empresariales en un país, tiene consecuencias directas sobre la fiscalización de la empresa en otro país.

En la actualidad, se aprecian claramente dos tendencias globales. Por un lado, las actividades empresariales se internacionalizan constantemente y las fronteras se diluyen cada vez más; y por el otro lado, los gobiernos reducen sus tasas impositivas en su afán por atraer nuevos inversionistas. Aproxidamente 60% del comercio internacional se desarrolla entre empresas multinacionales. Ello genera un gran afán por generar ganancias en un país en el que dichas ganancias estén sujetas a una tasa de impuesto empresarial del 20%, en lugar de un país vecino, en el que la tasa de dicho impuesto ascienda, por ejemplo, al 40%.

Las modificaciones continuas sobre las normatividades nacionales trasladan a las empresas la carga del cumplimiento de todos los aspectos fiscales. En el caso de los precios de transferencia para suministros y servicios entre partes relacionadas, la legislación impone a las empresas, en muchos países, los métodos que les está permitido usar para el cálculo de dichos precios.

El cálculo de estos precios de transferencia es en muchos casos una tarea difícil, especialmente para aquellos productos y servicios que carecen de un mercado abierto y cuyos precios no pueden ser comparables con los precios del mercado. De esta forma, aquellas empresas, cada vez más orientadas al servicio, y cuyo valor es incrementado a través de marcas comerciales y otros valores patrimoniales inmateriales, se enfrentan a nuevos retos.

Para disminuir los reatos y disficultades de la fiscalización internacional, Rödl & Partner asigna a cada cliente un equipo especializado en tributación internacional bajo la dirección personal de un gestor de proyecto único. El equipo se compone de expertos en todos los ordenamientos legales implicados y en todas las áreas fiscales relevantes para la empresa. Junto a la optimización fiscal y a la estructuración internacional, otorgamos también apoyo profesional para el cálculo de precios de transferencia y la fijación de dichos precios entre empresas relacionadas. Para ello, trabajamos estrechamente con las autoridades tributarias implicadas (p. ej. acuerdos anticipados sobre precios “APA”).

Asimismo, defendemos los intereses de nuestros clientes en inspecciones fiscales relativas a circunstancias internacionales y ante la jurisdicción tributaria.